Por Lola Portela
Conferencia Episcopal y Cristianos Evangelicos defienden y reafirman la fe en Jesucristo y piden respeto a la libertad religiosa en Colombia
Las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro sugiriendo un posible vínculo amoroso entre el Señor Jesús y María Magdalena han generado un profundo rechazo y abierto un intenso debate público en Colombia.
La Conferencia Episcopal de Colombia y los Cristianos Evangélicos levantaron la voz para reiterar la relevancia de la fe en Jesucristo como Hijo de Dios y Salvador, al tiempo que hacen un llamado a las autoridades y a la sociedad en general a respetar las creencias de los ciudadanos, amparadas por la Constitución y la ley.
En un comunicado oficial, los obispos subrayaron que para la Iglesia Católica y los Cristianos, Jesucristo no es únicamente una figura histórica, sino Dios verdadero, digno de respeto y adoración, de acuerdo con las Sagradas Escrituras y la Tradición de la Iglesia. En ese sentido, enfatizaron que su nombre y su persona tienen un significado sagrado para millones de creyentes en el país.
Los temas sacrados tocados de la manera como lo hizo Gustavo Petro han generado hasta guerras en el mundo. Su blasfemia contra Dios no cayó bien en la mayoría de los colombianos. Y aunque siempre este mandatario trata de manejar la agenda del país, con sus comentarios, esta vez, tocó un tema que los colombianos creyentes rechachamos de manera categórica.
Por eso, desde distintos sectores, la reacción fue igual de dura. Sara Castellanos, candidata al Senado, calificó las declaraciones de Petro como una “blasfemia directa contra el cristianismo”, rechazando abiertamente su contenido.
Jaime Andrés Beltrán también le recordó a Petro que “el nombre de Jesús es sagrado”. Y que ese tipo de comentarios son humillantes y no nos representa. “Un presidente que denigra de la Fe es un presidente que humilla a millones de colombianos creyentes. ¡Esto es vergonzoso!”, afirmó Beltran.
El pronunciamiento de la Iglesia Católica, aunque no dice el nombre de Petro en el contenido, le recuerdan al presidente que la Constitución de 1991, así como la Sentencia C-817 de 2011 de la Corte Constitucional y la Ley 133 de 1994 sobre libertad religiosa y de cultos, garantizan el respeto, la no interferencia y la protección de las creencias religiosas. Por ello, la Conferencia Episcopal señaló que ningún funcionario público está llamado a emitir juicios de carácter teológico sobre las convicciones doctrinales de los ciudadanos, y que, por el contrario, el Estado tiene la obligación de salvaguardar estos derechos fundamentales.
Así mismo, los obispos invitaron a los fieles católicos a profundizar en la lectura de los evangelios y en el estudio del Catecismo de la Iglesia Católica para fortalecer su conocimiento y comprensión de la figura de Jesucristo. De igual forma, extendieron una invitación a quienes tengan dudas sobre Jesús como Señor y Mesías a acudir a fuentes objetivas y evitar interpretaciones ligeras o desinformadas.

En el documento, la jerarquía católica reafirmó su compromiso histórico de respeto a las instituciones y a las leyes colombianas, así como su llamado constante a la convivencia pacífica y al respeto de las autoridades legítimamente constituidas. No obstante, insistieron en la necesidad de que también se respete el derecho de la Iglesia y de los creyentes a profesar y difundir su fe mediante el testimonio y la enseñanza.
El comunicado de la Iglesia Católica está firmado por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal; monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente; y monseñor Germán Medina Acosta, obispo de Engativá y secretario general del organismo
Esta vez Petro se metió con el nombre de Jesús que es sagrado y representa más que una mera religión: Él es la unidad, el amor y salvación, por eso es lo más sagrado para millones de colombianos.
































