Fiestas que duraban días, armas de guerra, drones y un sistema de vigilancia rodeaban la lujosa vivienda que se convirtió en refugio de los cabecillas de los Conquistadores de la Sierra. Allí permanecía con frecuencia alias Naín junto a La Bebecita, ambos abatidos recientemente en La Guajira.
Por Lola Portela
En el sector conocido como Quebrada del Sol, en zona rural de Buriticá, al norte de Santa Marta, se levantaba la llamada Casa Comando, una vivienda que terminó convertida en un fortín de la estructura criminal de Los Pachenca y, posteriormente, de los llamados Conquistadores de la Sierra.
El inmueble era utilizado por Andrés Naín Pérez, alias Naín, y otros cabecillas, entre ellos Freddy Castillo Carrillo, alias Pinocho. Según las investigaciones de la Fiscalía, en este lugar se coordinaban actividades criminales, se almacenaban armas y se organizaban extravagantes fiestas que podían prolongarse durante varios días.
La ubicación de la casa y el esquema de seguridad que la rodeaba la convertían en un lugar difícil de alcanzar para las autoridades. Otros integrantes de la organización y presuntos informantes vigilaban el sector y alertaban sobre los movimientos de la Policía y el Ejército.
Fuentes de la Fiscalía señalaron que las operaciones en la zona se complicaron durante el proceso de negociación con los Conquistadores de la Sierra impulsado durante el gobierno de Gustavo Petro, debido a que algunos de sus integrantes tenían condición de negociadores. “Era imposible saber si quienes estaban allí eran delegados o delincuentes en actividad”, señalaron las fuentes.

La Fiscalía, sin embargo, concentró sus investigaciones en quienes no aparecían en los listados de negociadores. Así logró ubicar la Casa Comando y establecer que uno de sus visitantes habituales era alias ‘Pinocho’, señalado como el principal cabecilla de esa estructura y quien nunca estuvo incluido en dichos listados.
El 18 de junio de 2026, después de una fiesta que se extendió durante dos días, la Fiscalía y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) desplegaron un operativo contra los integrantes de la organización. Los agentes llegaron en helicóptero y capturaron a varios presuntos criminales.

Dentro de la vivienda encontraron un arsenal compuesto por fusiles, dispositivos, lanzagranadas, abundante munición y drones. El hallazgo dejó al descubierto la dimensión del poder de fuego que estaba concentrado en el inmueble.

La operación tuvo consecuencias en la zona. Posteriormente se produjo una asonada en la Troncal del Caribe y varios militares fueron secuestrados. Para conseguir su liberación fue necesaria la intervención de las autoridades departamentales del Magdalena.
Alias Pinocho consiguió escapar del operativo. No obstante, los investigadores encontraron en la Casa Comando información de inteligencia que permitió conocer más detalles sobre el funcionamiento de la estructura y sobre las personas que frecuentaban el lugar.
Entre ellas estaba alias Naín, quien, de acuerdo con la información recopilada por las autoridades, permanecía con frecuencia en la vivienda junto a su novia, alias La Bebecita.
Los dos terminaron siendo objetivos de las autoridades y fueron dados de baja durante un operativo de la Policía en la madrugada del pasado viernes en La Guajira.

La Casa Comando, que durante años habría servido como refugio para algunos de los principales cabecillas de esta estructura criminal, terminó convertida en una pieza clave para reconstruir el entramado de poder, armas y actividades ilícitas de los Conquistadores de la Sierra.


































