El fuerte movimiento telúrico dejó pérdidas humanas y daños en infraestructura. La ubicación de Colombia, en una zona de interacción de varias placas tectónicas, ayuda a explicar por qué el país registra una actividad sísmica constante y por qué pueden presentarse terremotos de gran magnitud.
Por Lola Portela
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia puso nuevamente bajo la lupa la compleja actividad tectónica del país. El fuerte movimiento, que se prolongó durante varios segundos, provocó pérdidas humanas y afectaciones en diferentes infraestructuras, mientras las autoridades mantienen el monitoreo ante la posibilidad de nuevas réplicas.
¿Por qué Colombia registra terremotos y qué explica que algunos alcancen una magnitud tan elevada?
La respuesta está bajo la superficie. Colombia se encuentra en una zona donde interactúan las placas tectónicas de Nazca, Caribe y Sudamericana. El movimiento y la presión entre estas enormes estructuras de la corteza terrestre pueden generar acumulación de energía en las fallas geológicas.
Cuando esa energía supera la resistencia de las rocas y se libera de manera repentina, se produce un sismo. Cuanto mayor es la energía liberada, mayor puede ser la magnitud del terremoto y, dependiendo de factores como la profundidad, la distancia al epicentro y las características del terreno, también pueden aumentar sus efectos en la superficie.

El movimiento de este lunes 10 de agosto fue percibido en amplias zonas del país, entre ellas Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia y Buenaventura. También se sintió en Bogotá, Medellín, Popayán, Bucaramanga, Floridablanca e Ibagué, y en otras regiones de Colombia. Los efectos del sismo incluso fueron reportados en países vecinos como Ecuador y Panamá.
Una de las características que llamó la atención fue la manera en que el movimiento fue percibido a cientos de kilómetros del epicentro. Debido a su profundidad y a las características de propagación de las ondas sísmicas, el movimiento pudo sentirse en regiones distantes, con una sensación descrita por numerosos ciudadanos como prolongada y de fuerte oscilación.

Y es que este no fue un terremoto común, el motor fue la placa de Nazca, según los expertos, “la energía sismica no rompió”. Y aunque dicen que esta relacionada con Venezuela, no es cierto. Sin embargo, la explicación del fuerte sismo en Colombia existe.
Colombia registra decenas de sismos cada día
La actividad sísmica no es un fenómeno excepcional en Colombia. En el país se registran alrededor de 2.500 sismos al mes, equivalentes a unos 80 movimientos telúricos diarios.
Sin embargo, la mayoría son de baja magnitud y ocurren a profundidades o en condiciones que hacen que no sean percibidos por la población. Estos eventos son detectados y registrados por la Red Sismológica Nacional, que realiza un seguimiento permanente de la actividad sísmica en el territorio.
El hecho de que se produzcan numerosos sismos pequeños no significa que pueda anticiparse cuándo ocurrirá uno de gran magnitud. La ciencia puede estudiar las fallas y establecer cuáles zonas presentan mayor amenaza sísmica, pero no puede predecir con exactitud la fecha, el lugar y la magnitud de un terremoto.
¿El Cinturón de Fuego explica el terremoto?
Colombia también está relacionada con la dinámica tectónica del denominado Anillo o Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja que bordea gran parte del océano Pacífico y que se extiende por aproximadamente 40.000 kilómetros.
La región incluye países como Chile, México, Estados Unidos, Japón, Indonesia y Nueva Zelanda, entre otros, y es considerada una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.

Según National Geographic, cerca del 90 % de los terremotos que ocurren en el mundo tienen su origen en esta extensa región. Además, concentra cerca del 75 % de los volcanes activos del planeta.
No obstante, el Cinturón de Fuego no debe entenderse como la causa directa de este terremoto en particular. La explicación inmediata de un sismo está relacionada con la dinámica de las placas tectónicas y las fallas que intervienen en el lugar donde se produce la ruptura.
¿Qué puede pasar después de un terremoto de esta magnitud?
Uno de los principales riesgos después de un terremoto fuerte son las réplicas. Estos movimientos se producen como parte del reajuste de la corteza terrestre después de la liberación de una gran cantidad de energía.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), las réplicas pueden presentarse durante las horas, días e incluso semanas posteriores al terremoto principal. Por lo general, tienen una magnitud inferior a la del primer movimiento, aunque algunas pueden ser suficientemente fuertes para sentirse con intensidad y afectar estructuras que ya hayan quedado debilitadas.

Por eso, después de un terremoto de magnitud 7,4, el seguimiento de la actividad sísmica resulta fundamental. Las autoridades pueden registrar y analizar las réplicas, pero no es posible determinar de antemano cuál será su número, cuándo ocurrirá cada una o qué magnitud alcanzará.
El terremoto vuelve a demostrar que Colombia se encuentra sobre una región geológicamente activa. La interacción de las placas y el comportamiento de las fallas hacen que los sismos formen parte de la dinámica natural del territorio, aunque la intensidad y los efectos de cada evento dependen de múltiples factores.

































