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“Los campesinos de la patria dejarán de sobrevivir para empezar a prosperar”: Abelardo De La Espriella promete transformar el campo colombiano

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Crédito, vías, seguridad, conectividad, asistencia técnica y comercio justo hacen parte de las promesas del nuevo mandatario para los trabajadores del campo. También anunció Cosecha Solidaria y aseguró que convertirá la Orinoquía en una despensa agropecuaria mundial.

Por Lola Portela

Los campesinos y empresarios del campo “encontrarán en mí un aliado permanente en la defensa de sus derechos. Tengan la certeza que cuando el campo se levante, con él renacerá una parte esencial de la república de Colombia”.

Con esta declaración, el presidente Abelardo De La Espriella dejó planteada una de las principales apuestas de su gobierno: darle al sector rural un papel central en el desarrollo económico y social del país.

Durante su discurso de posesión, realizado en el Batallón Pichincha, en Cali, Valle del Cauca, el mandatario dedicó un capítulo especial a los trabajadores del campo y aseguró que la ruralidad será una de las prioridades de su administración, denominada Patria Milagro.

“Otro punto, otro tema que toca mi alma, mi espíritu, mi corazón: el campo”, expresó el presidente.

De la Espriella sostuvo que el campo colombiano no ha fracasado, sino que ha sido abandonado, empobrecido y convertido en escenario permanente de violencia. En ese sentido, afirmó que su gobierno buscará cambiar las condiciones que, según dijo, han limitado durante años las posibilidades de progreso de las familias rurales.

Un reconocimiento a quienes producen los alimentos

El mandatario recordó las dificultades que han enfrentado los campesinos por la falta de crédito, oportunidades y el incumplimiento de promesas gubernamentales.

“El campo es una de las mayores reservas morales y productivas de la Patria. Rindo homenaje, desde aquí, al campesino que trabaja la tierra con dignidad, al productor que jamás renuncia pese a la adversidad, a las familias rurales que con el sudor de su frente proveen el alimento de los colombianos. Un aplauso para ustedes que son compatriotas excepcionales”, sostuvo.

La intervención estuvo acompañada de un mensaje central: los campesinos no deben limitarse a sobrevivir, sino tener las condiciones necesarias para prosperar.

Crédito, vías y comercio justo

Entre las medidas anunciadas, el presidente prometió fortalecer el acceso al crédito, la asistencia técnica, las vías rurales, la conectividad y la seguridad, además de garantizar una presencia más efectiva del Estado en las zonas rurales.

También planteó la necesidad de mejorar los mecanismos de comercialización para que los productores puedan recibir mejores condiciones por sus cosechas.

En ese punto anunció la implementación de Cosecha Solidaria, programa que, según explicó, desarrolló como particular durante la pandemia y que ahora pretende convertir en una política de gobierno orientada a promover el comercio justo de los productos del campo.

La apuesta por la Orinoquía

Una de las apuestas más ambiciosas del discurso estuvo dirigida a la Orinoquía colombiana.

De la Espriella aseguró que esta región será transformada en el “Mato Grosso” de Colombia, en referencia al estado brasileño reconocido por su enorme capacidad agropecuaria.

La meta, dijo, será convertir la Orinoquía en una despensa agrícola mundial, capaz de contribuir a la soberanía alimentaria del país y, al mismo tiempo, convertirse en uno de los motores del crecimiento económico de la denominada Patria Milagro.

Ofensiva contra los cultivos ilícitos

El presidente también anunció una ofensiva contra los cultivos de coca. Dijo que su gobierno no se limitará a los discursos y que buscará retirar estos cultivos de la tierra mediante “herbicidas de última generación que no contravienen la Corte Constitucional, no afectan la salud humana ni el medioambiente”.

Su propósito, afirmó, es sustituir los cultivos ilícitos por productos agrícolas legales.

“la coca dará paso al coco, al café, al cacao, al maíz, a la palma y a una agricultura honrada, próspera y libre en la Patria Milagro”.

De esta manera, el nuevo gobierno presentó al campo como una de las piezas fundamentales de su proyecto económico: más producción, mayor seguridad, mejores vías y nuevas oportunidades para que los campesinos pasen de la supervivencia a la prosperidad.