Por Lola Portela
Un grupo de 205 jóvenes del Centro Democrático de distintas regiones del país envió una carta a la dirección del partido en la que piden al precandidato Miguel Uribe Londoño renunciar a su aspiración presidencial o ser retirado del proceso interno. La solicitud surge tras las diferencias del exsenador con el mecanismo de elección del candidato del uribismo.
Uribe Londoño ha manifestado tener “dudas sobre la transparencia del proceso”, motivo que llevó a la firma encuestadora Atlas Internacional a retirarse del proceso. Aun así, el precandidato ha reiterado que su intención “no es generar conflictos, sino garantizar la legitimidad del resultado” en una contienda que comparte con María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Paola Holguín y Andrés Guerra.
Sin embargo, Miguel Uribe Londoño no sólo desconoció el proceso adelantado, concenso en el cual participó, su hijo Miguel Uribe Turbay, sino que llegó a cambiar las reglas del juego.
En la misiva, los jóvenes uribistas piden al partido tomar medidas frente a la situación:
“Con respeto, pero con total claridad, solicitamos a la Dirección Nacional del Centro Democrático que evalúe la continuidad del Dr. Miguel Uribe Londoño en este proceso interno, o que él mismo, en un acto de coherencia y compromiso con la colectividad a la que pertenece, renuncie a su aspiración presidencial. Si realmente cree en nuestras ideas, lo correcto sería dar un paso al costado y respaldar la unidad del partido en torno a un liderazgo que no despierte dudas ni divisiones”, dice la carta de los jóvenes.

El documento, firmado por militantes de Antioquia, Valle, Caldas, Nariño, Magdalena y Norte de Santander, entre otros departamentos, también expresa preocupación por las actuaciones del precandidato:
“Creemos en un partido que se construye desde la confianza, la coherencia y el respeto por las reglas. Por eso, rechazamos con preocupación las actuaciones del precandidato Miguel Uribe Londoño, cuyas acciones han generado el descrédito de un proceso que él mismo conoció, aprobó y acompañó desde el principio. Nos resulta inaceptable que, por parte de algunos de sus asesores más cercanos, se haya intentado establecer contacto con la encuestadora encargada del proceso, lo cual genera inquietudes legítimas sobre la transparencia y la independencia que deben caracterizar este tipo de mecanismos”.

La carta marca un nuevo episodio en la disputa interna del Centro Democrático, mientras aún se ignora el proceso para la definición del candidato único que representará al uribismo y al Centro Democrático en las elecciones presidenciales de 2026.



































