Por Lola Portela
La controversia diplomática entre Colombia y Ecuador escaló este fin de semana luego de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, afirmara que acordó con el candidato presidencial Abelardo De La Espriella el levantamiento de los aranceles impuestos a los productos colombianos. La Casa de Nariño rechazó esa versión, denunció una posible injerencia en el proceso electoral colombiano y aclaró que la decisión responde exclusivamente a disposiciones de la Comunidad Andina (CAN).
La polémica se desató después de que Noboa anunciara en su cuenta de X que, tras una conversación con De La Espriella, había decidido eliminar desde el 1 de junio la denominada tasa de seguridad aplicada a los productos colombianos.
“Hemos alcanzado un acuerdo con Abelardo de la Espriella para fortalecer la cooperación en comercio, energía y seguridad, en beneficio de ambos países”, escribió el mandatario ecuatoriano, quien además vinculó la decisión a compromisos en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Y agrega el mandatario ecuatoriano: “Las medidas adoptadas en los últimos meses tuvieron un objetivo claro: proteger nuestras fronteras, combatir el crimen transnacional y defender a los ecuatorianos. Hoy, tras una conversación con él y confirmar su voluntad de impulsar una lucha real y conjunta contra el narcoterrorismo, he dispuesto eliminar desde el 1 de junio la tasa de seguridad aplicada a los productos colombianos.”
Y en mensaje en X Noboa precisa: “Asimismo, acordamos la entrega de delincuentes ecuatorianos que se encuentran en territorio colombiano. También avanzamos en acuerdos para una relación más equilibrada en materia energética con una tarifa justa y una mayor apertura comercial entre nuestros países hermanos.”
El Gobierno colombiano respondió de manera contundente. A través de un pronunciamiento oficial, aseguró que la eliminación de los gravámenes no es producto de acuerdos políticos ni de gestiones de terceros, sino del cumplimiento de las obligaciones establecidas por la Comunidad Andina, organismo que había ordenado a ambos países desmontar las medidas arancelarias adoptadas durante la disputa comercial.
Cabe precisar que Ecuador había decidido no cumplir con las órdenes de la Comunidad Andina (CAN) relacionada con la disputa comercial con Colombia. Y es que el gobierno ecuatoriano impuso una “tasa de seguridad” y aranceles de hasta el 100% a productos colombianos, no por capricho, sino argumentando la necesidad de proteger su economía y fronteras, frente a la falta de compromiso de Colombia con la lucha antinarcotráfico y terrorismo en la zona, lo que provocó la crisis diplomática.
Y frente a la conversación entre el presidente Daniel Noboa y Abelardo De La Espriella, mediante comunicado de la Cancillería el Ejecutivo rechazó lo que calificó como una “deliberada injerencia en el proceso electoral en curso en Colombia”, al considerar que cualquier intervención de un jefe de Estado extranjero en asuntos relacionados con las elecciones nacionales vulnera los principios de soberanía y no intervención.
Colombia también levantará los aranceles
La Cancillería informó además que, en línea con la normalización de las relaciones comerciales bilaterales, Colombia procederá a levantar las medidas arancelarias que había impuesto como respuesta a las restricciones adoptadas por Ecuador meses atrás.
Con esta decisión, ambos países avanzan hacia el restablecimiento de las condiciones de libre comercio que rigen dentro de la Comunidad Andina, poniendo fin a varios meses de tensiones económicas y diplomáticas.
Y en ése contexto cabe precisar que Ecuador mantendría su posición siempre y cuando vea las acciones de Colombia en materia de seguridad en la frontera.
Petro entra en la polémica
El presidente Gustavo Petro también intervino en el debate a través de su cuenta de X, donde respondió a publicaciones del representante Miguel Polo Polo y lanzó cuestionamientos sobre el origen de la crisis comercial.
Según Petro, el expresidente Álvaro Uribe Vélez habría sostenido conversaciones con Daniel Noboa antes de que Ecuador incrementara los aranceles a los productos colombianos. El mandatario aseguró que la medida terminó afectando tanto a la economía del sur de Colombia como a la de Ecuador y sostuvo que la Comunidad Andina terminó ordenando su eliminación.
Las declaraciones de Petro agregan un nuevo capítulo a una controversia que ya trasciende el ámbito comercial y que ahora se desarrolla en medio de la recta final de la campaña presidencial colombiana.
Y, como quedó claro en la conversación, el 1 de junio se sabrá con certeza si es viable ese caminar de Ecuador y Colombia, como hermanos. También es evidente que Daniel Noboa no negociará con Gustavo Petro, ni obedecerá órdenes de organismos internacionales hasta que Colombia no dé muestras de apoyo en el lucha narcoterrorista que afecta a Ecuador y a muchos colombianos en la frontera.

































