Por Lola Portela
Desde las calles de Andalucía, Valle del Cauca, hasta los barrios multiculturales de Madrid, Omar Feijoo Garzón ha hecho del servicio su vocación y del liderazgo social su camino. Enfermero de profesión y migrante por destino, este joven vallecaucano ha transformado su historia de desplazamiento en una causa colectiva: unir a los colombianos en el exterior y hacerlos visibles ante el país que dejaron atrás.
A sus 36 años, Omar no solo ha vivido el desarraigo, sino que ha convertido esa experiencia en motor de cambio. En Madrid, fundó Fuerza Andalucía, una organización que acompaña a la comunidad migrante con iniciativas que van desde rifas solidarias hasta atención en salud emocional. Su liderazgo, sin estridencias, se ha construido desde la empatía y el trabajo comunitario. Mientras otros levantan muros, él construye redes.
Omar nació en Andalucía, un municipio cálido donde aprendió desde niño que servir es más valioso que figurar. Fue personero estudiantil, consejero de juventud y trabajó en el sistema de salud pública. Su barrio fue su primera escuela política. Hoy, a miles de kilómetros de su tierra, sigue guiándose por esa misma convicción: liderar es escuchar, acompañar y actuar.

En 2025, lanzó Colombia Sin Fronteras, una propuesta política pensada desde y para los migrantes. Ya ha tejido una red de líderes en ciudades como París, Londres, Berlín, Milán, Ciudad de México y Toronto, con presencia en países como Polonia, Suiza, Estados Unidos y Canadá. Su apuesta combina herramientas digitales, canales de escucha activa y voluntariado organizado. Es una plataforma viva que refleja la diversidad y fuerza de la diáspora colombiana.
Su candidatura a la Cámara de Representantes por los Colombianos en el Exterior no es una improvisación, sino la evolución natural de su trayectoria. En 2023 fue candidato a la Alcaldía de su municipio, y hoy cuenta con el respaldo de una coalición que va del Partido Conservador al Verde Oxígeno y Fuerza de la Paz. Omar no promete desde lejos; propone desde la vivencia.
“Represento la fuerza de quienes siguen soñando con un país distinto, incluso cuando han tenido que marcharse”, dice. Y no lo dice como político tradicional, sino como enfermero, migrante y colombiano que, sin importar la distancia, sigue creyendo que otro país es posible.



































