Por Lola Portela
En plena recta final de la contienda presidencial, el Consejo Nacional Electoral (CNE) avocó conocimiento de una solicitud que busca revocar la inscripción del candidato Abelardo De la Espriella, reactivando la controversia sobre las firmas que respaldaron su aspiración.
La actuación se originó en una denuncia presentada por el ciudadano Marceliano Julio Fonseca Bolívar, quien sostiene que el candidato habría inscrito su candidatura con “documentos falsos y firmas que no son del puño y letra de los ciudadanos”, lo que —según argumenta— vulneraría el principio de buena fe.
Mediante auto dentro del expediente CNE-E-DG-2026-005385, el tribunal electoral ordenó la práctica de pruebas y solicitó a la Registraduría Nacional del Estado Civil certificar información clave sobre el proceso de recolección de apoyos. En concreto, pidió detallar el número total de firmas entregadas, cuántas fueron validadas y las razones legales de las anulaciones. Así mismo, requirió al candidato y al comité inscriptor del movimiento “Defensores de la Patria” para que se pronuncien y aporten pruebas dentro de un plazo de cinco días hábiles.
Sin embargo, este nuevo episodio ocurre después de que la propia Registraduría ya hubiera certificado la candidatura del abogado. La entidad avaló 1.978.000 firmas válidas, pese a que el movimiento entregó cerca de 5 millones de rúbricas. Aunque aproximadamente el 62 % fue rechazado por errores, inconsistencias o datos incompletos, la cifra validada superó con amplitud el mínimo legal exigido, fijado en 635.216 apoyos.

En medio de la polémica, la Registraduría también había desmentido versiones difundidas en redes sociales que señalaban la existencia de un supuesto fraude masivo en las firmas, aclarando que las anulaciones obedecen principalmente a observaciones técnicas y no a conductas penales.
Frente a la decisión del CNE, la campaña de De la Espriella reaccionó y calificó el proceso como un intento de sacarlo de la contienda. En un comunicado oficial, el movimiento “Defensores de la Patria” aseguró que la candidatura “se encuentra debidamente inscrita, cumpliendo la totalidad de los requisitos constitucionales y legales, y respaldada por certificaciones oficiales” .

El equipo del candidato sostuvo que las acusaciones hacen parte de una estrategia para frenar su avance político. “Primero intentaron frenar su crecimiento en las encuestas; luego activaron campañas de difamación; y ahora (…) recurren a leguleyadas sin sustento”, señala el pronunciamiento .
De igual manera, recordaron que, según la Registraduría, solo en dos de los 22 grupos significativos de ciudadanos se detectaron posibles irregularidades con implicaciones penales, casos que fueron remitidos a la Fiscalía, mientras que en los demás procesos —incluido el suyo— se trataría de incidencias técnicas habituales.
Cabe destacar, además, la transparencia de la campaña del movimiento “Defensores de la Patria”, pues hasta en Cuentas Claras, fueron los primeros en mantener la información de las finanzas de la campaña actualizada.
Se evidencia el renacer de “una guerra sucia” que activaron contra “El Tigre”. Mientras, crece el contagio del fervor popular, con el correr de los días. Queda menos de un mes, es la recta final de esta contienda democrática donde la manada de Defensores de la Patria, colombianos del común, le apuestan a vivir en esa “Patria Milagro”, que el candidado a la Presidencia, Abelardo de la Espriella, promete. Un discurso que inspira y siembra esperanza de transformación en cada rincón de Colombia.


































