El Presidente de Colombia anunció una ofensiva contra la corrupción, el narcotráfico, el contrabando y la minería ilegal, con mayores controles aduaneros, presencia de la Fuerza Pública en puertos y fronteras y cooperación con agencias de Estados Unidos.
Por Lola Portela
El dirigente identificó cuatro grandes amenazas que calificó como los “cánceres” de Colombia: corrupción, narcotráfico, contrabando y minería ilegal.
“Los voy a combatir de frente, caiga quien caiga”, aseguró De La Espriella, al plantear una estrategia de choque contra las organizaciones que se benefician de estas economías ilegales.
Golpe al contrabando
De La Espriella destacó como uno de los primeros resultados de esta ofensiva las acciones adelantadas desde la DIAN. Según afirmó, en menos de un mes se habría producido uno de los golpes más contundentes del año contra el contrabando, con operaciones que alcanzan los 30.000 millones de pesos, además de la incautación de drones que, de acuerdo con su declaración, estarían relacionados con estructuras criminales.
El mensaje político fue directo: el Estado, sostuvo, no puede seguir permitiendo que las organizaciones ilegales utilicen las fronteras, los puertos y los mecanismos de comercio para fortalecer sus operaciones.
Más controles a insumos y maquinaria
Dentro de las medidas anunciadas, De La Espriella planteó restringir el ingreso de precursores químicos, partes de drones y maquinaria amarilla, bajo el argumento de que estos elementos pueden terminar siendo utilizados por organizaciones dedicadas al narcotráfico y la minería ilegal.
La maquinaria amarilla, según explicó, tendría como puntos autorizados de ingreso Cartagena y Bogotá, una decisión que presentó como parte de una estrategia para impedir que estos equipos terminen siendo utilizados en la destrucción de ecosistemas y en actividades extractivas ilegales.
“Se acabó la vagabundería”, enfatizó.
Mujeres al frente de la lucha aduanera
El dirigente también destacó la conformación de la dirigencia de la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA), que, según afirmó, está integrada por mujeres.
De La Espriella calificó a estas oficiales como “mujeres excepcionales” y aseguró que su presencia representa patriotismo y honestidad en la lucha contra las organizaciones dedicadas al contrabando.
Cooperación con Estados Unidos
Otro de los ejes de la ofensiva será el fortalecimiento de los controles en puertos y fronteras. De acuerdo con De La Espriella, estas seccionales estarán lideradas por oficiales de la Fuerza Pública y trabajarán de manera coordinada con agencias estadounidenses, entre ellas Homeland Security Investigations (HSI).
La apuesta, según explicó, es llevar la persecución del contrabando más allá de las fronteras colombianas y conseguir que los responsables de estas estructuras enfrenten procesos judiciales internacionales cuando corresponda.
Con este discurso, De La Espriella busca marcar distancia de lo que considera una política permisiva frente a las economías ilegales y plantea una línea de mano firme, control territorial y cooperación internacional para enfrentar a las organizaciones que operan alrededor del contrabando, el narcotráfico y la minería ilegal.



































