Por Lola Portela
La campaña presidencial de Abelardo De La Espriella agradeció el mensaje público de la congresista estadounidense María Elvira Salazar, quien se dirigió a los colombianos y a la comunidad colomboamericana en un momento decisivo para el futuro democrático, económico y hemisférico de Colombia.
Desde el Congreso de los Estados Unidos, Salazar advirtió que la elección presidencial del próximo domingo no es una contienda ordinaria, sino una decisión histórica sobre el rumbo de Colombia. Su mensaje fue claro: el país debe escoger entre continuar por el camino del deterioro institucional, la inseguridad, el crecimiento del narcotráfico y el aislamiento internacional, o abrir una nueva etapa de progreso, seguridad, empleo, comercio y cercanía estratégica con Estados Unidos.
La congresista recordó que el presidente Donald Trump expresó públicamente su respaldo a Abelardo De La Espriella porque reconoce en él a un líder capaz de conducir a Colombia hacia una relación sólida con Estados Unidos, basada en seguridad, prosperidad, lucha contra el narcotráfico y defensa de la democracia.
Por eso precisa que “Este dominto, Colombia no sólo elegirá a un presidente. Elegirá que tipo de país quiere ser”
Salazar también fue enfática en rechazar los señalamientos difundidos contra Abelardo De La Espriella. Señaló que el Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos no investigan a Abelardo, y afirmó que su expediente en ese país está limpio. Con ello, desmontó una nueva narrativa de ataque contra el candidato y contra la campaña de Defensores de la Patria.
La congresista destacó que De La Espriella no necesitaba entrar a la política, pues venía del sector privado, del ejercicio profesional y de una vida construida con éxito. Sin embargo, decidió asumir el sacrificio del servicio público para trabajar por Colombia, una decisión que Salazar calificó como encomiable.
En su mensaje, advirtió además que una nueva victoria de la izquierda pondría en riesgo la estabilidad democrática del país. Se refirió a Iván Cepeda como la continuidad del proyecto de Gustavo Petro y cuestionó las propuestas de constituyente, por considerar que podrían abrir la puerta a una alteración profunda de las instituciones que han sostenido la democracia colombiana.
Según el comunidado de la campaña de Abelardo De La Espriella “este pronunciamiento es una señal más del respaldo internacional que despierta la posibilidad de una Colombia sería, segura, productiva y aliada de las democracias occidentales. Colombia no está condenada a ser exportadora de coca ni a vivir sometida al narcoterrorismo; Colombia puede ser potencia en producción, comercio, recursos, tecnología, cultura y oportunidades”.
María Elvira Salazar resumió el momento con una advertencia directa a los colombianos: “No se equivoquen”.
Y es que esta claro el próximo domingo 21 de junio está en juego el futuro de las familias, de los hijos, de la economía, de la seguridad y de la relación estratégica con Estados Unidos. Son dos visiones de país muy diferentes. Y cada quien, cada colombiano, tiene actualmente la libertad de escoger la opción que lo represente. Eso es democracia.
Sin embargo, frente a las transformaciones que conlleva la anunciada y ahora oculto proyecto de una Asamblea Constituyente, con miras a modificar o cambiar la Constitución de 1991, es posible que esa democracia, ese estado de derecho, que hoy arropa a Colombia deje de existir. Es parte de lo que se juega Colombia en esta “Final por la Democracia”.
































