Por Lola Portela
La vía Panamericana, en el sector El Túnel, quedó devastada tras la explosión de un cilindro bomba que dejó al menos 19 personas muertas y más de 48 heridas. El atentado, ocurrido el sábado 25 de abril hacia la 1:00 p. m., paralizó por completo el tránsito en el corredor que conecta Cali con Popayán, uno de los más importantes del suroccidente colombiano.
La detonación abrió un cráter de gran magnitud en la carretera y provocó graves daños a varios vehículos, algunos de los cuales terminaron volcados por la fuerza de la onda expansiva. Imágenes posteriores al ataque evidencian automotores detenidos sobre la vía, personas auxiliando a los heridos y la profunda huella dejada por el explosivo.

De acuerdo con las autoridades, el ataque fue perpetrado por disidencias de las FARC bajo el mando de alias Iván Mordisco. Los responsables habrían detenido previamente a los conductores y atravesado vehículos en la carretera antes de activar el explosivo, con el propósito de interrumpir la movilidad y generar terror entre la población civil.

El ministro Pedro Sánchez, tras sobrevolar la zona en Cajibío (Cauca), calificó el hecho como un “ataque terrorista” y señaló directamente a alias Marlon como uno de los responsables. “Un criminal demente asesinó a mujeres, niños y ancianos que simplemente transitaban por la Panamericana”, afirmó. El minsitro de Defensa también advirtió que no habrá cese en la ofensiva contra esta estructura armada: “No podemos permitir que un hecho así vuelva a ocurrir. Vamos detrás de ellos y no nos vamos a doblegar”.

El balance oficial indica que, de las 19 víctimas mortales, 13 eran civiles y una pertenecía al grupo atacante. En paralelo, las autoridades reportaron otro hecho grave en la vereda La Cabaña, en Padilla, donde una buseta cargada con explosivos estalló, causando la muerte de uno de los implicados.
Desde Popayán, el Gobierno anunció el endurecimiento de las operaciones para dar con los responsables y reiteró la vigencia de recompensas para quienes suministren información. Además, se elevó a 5.000 millones de pesos la recompensa por alias Marlon, considerado cabecilla de esta estructura criminal.

“El ataque no fue contra la fuerza pública, fue contra la población colombiana”, enfatizó el ministro de Defensa, quien también hizo un llamado a la comunidad nacional e internacional a rechazar de manera contundente estos actos.

Mientras avanzan las investigaciones, la movilidad en la zona continúa suspendida y las autoridades trabajan en la habilitación de rutas alternas, en medio de la preocupación por la seguridad en este estratégico corredor vial.


































