Por Lola Portela
El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo Restrepo, queda muy mal parado tras las nuevas y explosivas revelaciones sobre la parranda vallenata en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, un episodio que no deja de escalar y que, según críticos, “es peor que el de la Catedral de Pablo Escobar”. Mientras tanto, Iván Cepeda evita referirse directamente al tema.
La polémica se profundizó luego de que la concejal Claudia Carrasquilla divulgara videos de cámaras de seguridad que, según sostiene, desmienten la versión oficial del Gobierno sobre lo ocurrido durante el concierto del cantante Nelson Velásquez, realizado en el penal donde permanecen recluidos cabecillas que integran la mesa de paz con el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
“¿Que en la cárcel de máxima seguridad no se abrieron las puertas? Señor ministro de Justicia, lo tengo que desmentir con pruebas”, dijo Carrasquilla al publicar las imágenes.
Según la corporada, los videos evidencian que las puertas del centro penitenciario estuvieron “abiertas de par en par” para permitir el ingreso de decenas de invitados, así como la entrada de al menos 16 vehículos, varios de ellos de alta gama. También se observa el ingreso de una veintena de personas al patio donde se realizó el evento, superando los límites habituales de visitas.
“Es falso lo que dice el ministro de Justicia de que allá (en la cárcel de Itagüí) no se abrieron las puertas. Sí, señor ministro de Justicia, lo tengo que desmentir con estos videos porque las puertas quedaron abiertas de par en par para que todos los invitados llegaran a ese concierto”, afirmó.
Uno de los aspectos más delicados tiene que ver con los controles de ingreso. Carrasquilla, exfiscal, aseguró que aunque inicialmente las requisas eran realizadas por uniformados del Inpec, posteriormente habrían sido asumidas por particulares.
“Se ve claramente cómo dos hombres, sin uniforme y vestidos de negro, toman el control del ingreso y permiten la entrada sin los debidos registros”, sostuvo.

La concejal también cuestionó la duración del evento. Según los registros, Nelson Velásquez habría ingresado alrededor de las 11:30 de la mañana y salido cerca de las 4:00 de la tarde, junto a sus músicos y coristas, un tiempo mayor al reconocido oficialmente. Además, indicó que en la presentación participó un segundo artista, identificado como Luis Neredo, quien —según dijo— también habría recibido pagos.
Carrasquilla afirmó igualmente que en los videos se observan personas en estado de embriaguez durante la actividad. “Había personas en alto estado de alicoramiento, lo que demuestra que no se trató de una actividad controlada”, indicó.
La corporada rechazó la explicación del ministro sobre el número de visitantes permitidos por interno. “Y tampoco es cierto lo que dice el ministro, de que como era miércoles, los reclusos tienen derecho a que a cada uno lo puedan visitar tres personas y por eso era el número de personas. No sea mentiroso, ministro; ahí queda claro que no estaban de visita, sino que entraron a la parranda que hicieron en ese patio”, dijo.
Finalmente, alertó sobre otras posibles irregularidades dentro del penal, como el ingreso de vehículos con materiales que, según señaló, estarían destinados a la construcción de supuestos “apartamentos” de lujo al interior de la cárcel.

“¿Es una cárcel de máxima seguridad o un hotel?”, cuestionó Carrasquilla, al tiempo que anunció que continuará investigando lo sucedido.

































