Por Lola Portela
El sábado 4 de abril se produjo un fuerte cruce de declaraciones entre el presidente Gustavo Petro y el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, en medio de la controversia por el nuevo modelo de expedición de pasaportes y denuncias sobre presuntas interceptaciones ligadas a la campaña del aspirante.
El intercambio se desarrolló en la red social X, donde ambos dirigentes expusieron sus posturas frente al contrato de pasaportes, el papel de organismos del Estado y decisiones adoptadas en pleno contexto electoral.
La polémica se intensificó luego de que el mandatario asegurara que existirían informes de inteligencia que darían cuenta de supuestas conversaciones entre De la Espriella y empresarios vinculados a Thomas Greg & Sons. Según Petro, dichos contactos incluirían un eventual acuerdo para revertir el contrato de pasaportes a cambio de mecanismos que “aseguren” la Presidencia del candidato.
En su pronunciamiento, el jefe de Estado también señaló que los hermanos Bautista, asociados a esa firma, no habrían devuelto claves fundamentales del sistema de pasaportes, y cuestionó actuaciones del procurador general, Gregorio Elijach, en medio del proceso contractual y electoral.
De la Espriella reaccionó de forma inmediata y rechazó tajantemente las acusaciones. A través de su cuenta en X, negó cualquier vínculo con los empresarios mencionados y puso en duda la veracidad de la información de inteligencia utilizada por el Gobierno. Además, lanzó un reto directo al presidente: “No conozco a los hermanos Bautista y, si tienes grabaciones mías, te reto a que las muestres”.
El candidato también responsabilizó a Petro por las decisiones relacionadas con el contrato de pasaportes y lo acusó de intervenir en el escenario electoral. En su mensaje, incluyó cuestionamientos sobre el manejo del orden público, decisiones judiciales durante la campaña y un eventual favorecimiento a otros actores políticos.
El cruce escaló aún más con declaraciones en las que De la Espriella aseguró no temer al mandatario y lo señaló de intentar influir en las elecciones, cerrando su intervención con un duro calificativo en su contra.

La respuesta del aspirante se produjo tras un extenso mensaje del presidente, quien defendió el modelo adoptado por su Gobierno para la expedición de pasaportes, destacando que la información ahora estaría en manos del Estado y que la operación tecnológica se trasladaría a la Imprenta Nacional.
Frente a este hecho la senadora María Fernanda Cabal, a través de sus redes, cuestionó si Gustavo Petro estaría haciendo seguimientos a los opositores usando la inteligencia del Estado.
Los Defensores de la Patría le salieron al paso a Petro, para defender a su líder. Y en ese contexto la senadora electa Sara Castellanos también se expresó.
El episodio evidencia el aumento de la tensión política en Colombia, cuando faltan semanas para la primera vuelta electoral, que será el próximo 31 de mayo. Y, aunque las encuestras no lo evidencien, los seguidores del “Tigre” Abelardo de la Espriella van en aumento. El choque también dejó al descubierto la participación del Presidente de Colombia en política, al irse contra el candidato que podría destaparle “la olla podrida” de corrupción que ha cobijado su gobierno, según varios escándalos, y que tienen en situación judicial a familiares del Presidente, y miembros de sus filas, pero que tampoco avanzan.
































