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¡No más odio!

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Por Lola Pórtela

Con certeza los indígenas y las autoridades de los 43 Consejos Comunitarios del Norte de Cauca, en Santander de Quilichao, salieron odiando al resto del país.

Gustavo Petro dio un discurso inteligente; muy bien manejado, pero cargado de resentimiento, con mucho de racismo escondido y que respiraba odio en cada palabra.

También en redes Petro justificó su discurso en la Minga así: “El por qué de la necesidad de la organización y la movilización popular para asegurar el gobierno del cambio”. 

Presidente Gustavo Petro Urrego

¿Acaso los está invitando a la marcha de la izquierda para proteger sus reformas?

Viene a memoria el estilo de Venezuela, recordemos los ríos de gente, a derecha e izquierda, en una de las bellas avenidas de la época, donde unos marchaban a favor y los otros en contra. Chávez enfrentó a su pueblo.

¿Desea Petro enfrentar el país, para justificar un estado de excepción, y, así a punta de decretos gobernar, para llevar al socialismo?

De igual forma, Petro dice en ese discurso que: “con el apoyo del gobierno se debe crear una Convención Nacional Campesina”. Y refiriéndose a la Reforma Agraria dice que: “debe hacer un sujeto político que lo pelee…” y “una fuerza social campesina de verdad”.

Y es que Petro y su gobierno ya se estrellaron con su “enemigo interno”, que por fortuna es público, y es la Constitución Política Colombiana. Por eso, nada raro que el Pacto Histórico tome uno de estos dos caminos:

1. Llevar el país al caos, o a una situación extrema del Estado, en la cual el presidente ejercería su facultad de “exterminar” al enemigo público, y dependiendo como se dé, luego vendría el estado de sitio, con el fin de proteger el bien público.

2. Cambiar la Constitución Política. 

Como vemos es delicado ese discurso del odio y de resentimiento, mucho más grave es escucharlo de quien ahora asumió el encargo de ser Presidente.

En el mismo discurso culpó a todos, de lo que no ha podido cumplir o hacer, pero no asumió que, por sus compromisos de campaña, hizo nombramientos de gente sin experiencia e incapaz de manejar la economía y varios sectores del país.

Queda la esperanza de que: el indígena, el afro, el campesino y todo el pueblo unido, jamás olvide que las guerrillas fueron también protagonistas de la violencia en Colombia.  Y son también responsables de la sangre derramada en la guerra que les recordó Petro. Aunque en su discurso, poco presidencial, culpe a quienes él llamada: la “burguesía”.

Sería bueno conocer la burguesía de Colombia, (los reyes, príncipes y los ducados). Y si tanto odian la burguesía ¿para qué enviaron a la primera dama a rendirle honores a la reina Isabel de España? Es contradictorio.