Una jornada electoral que enfrenta dos visiones de país
Por Lola Portela
Este domingo 21 de junio, millones de colombianos acudirán a las urnas para elegir al próximo Presidente de la República en una segunda vuelta que enfrenta a Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda, dos candidatos que representan proyectos políticos profundamente distintos.
La campaña llega a su desenlace tras semanas de intensa confrontación política, denuncias, acusaciones cruzadas y un ambiente de alta polarización. En este contexto, la elección no solo definirá quién ocupará la Casa de Nariño, sino también el rumbo que tomará Colombia frente a desafíos estructurales como la salud, la seguridad, la economía y la lucha contra la corrupción.
Los números de la contienda
En la primera vuelta, De La Espriella obtuvo 10.361.499 votos, mientras que Cepeda alcanzó 9.688.361 sufragios.
De acuerdo con la última medición de AtlasIntel para SEMANA, el candidato opositor registra una intención de voto del 52,4 %, frente al 44,4 % de Cepeda, una diferencia cercana a ocho puntos porcentuales. No obstante, la decisión final quedará en manos de los 41.421.973 millones de colombianos habilitados para votar.
Salud, seguridad y finanzas públicas: los desafíos inmediatos

El próximo gobierno heredará un panorama complejo. Entre las prioridades figura la recuperación del sistema de salud, afectado por problemas financieros, cierres de servicios y dificultades en el acceso a medicamentos y atención médica.
En materia de seguridad, el nuevo mandatario deberá enfrentar la expansión de grupos armados ilegales, el crecimiento de economías criminales como el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, así como definir el futuro de las políticas de negociación con estas organizaciones.
A ello se suma un escenario fiscal exigente, con elevados niveles de endeudamiento y presiones sobre el gasto público, además del desafío permanente de combatir la corrupción y fortalecer la confianza institucional.
Además, el nuevo mandatario encontrará un Estado inmensamente endeudado, con la confianza minada y un gasto público desbordado. Será imperativo retomar el manejo responsable de las finanzas.
La corrupción es uno de los grandes retos y será fundamental, para ponerle “orden a la casa”. Según los organismos de control, por lo menos 60 billones de pesos terminan anualmente en los bolsillos de los corruptos, mientras más de 16 millones de pobres en las ciudades y las regiones reclaman la ayuda del Estado. Quienes menos tienen deberán ser escuchados por el nuevo Presidente, que requerirá poner en marcha planes efectivos con oportunidades en empleo, educación, emprendimiento, crédito y vivienda, especialmente.
Las propuestas de Abelardo De la Espriella

De la Espriella ha centrado su campaña en un discurso de autoridad, orden, valores, respeto a la Constitución, al estado de derecho, austeridad fiscal y transformación institucional. Entre sus planteamientos públicos se encuentran la expedición de un paquete inicial de decretos para enfrentar problemas urgentes del país y una propuesta para destinar recursos adicionales al fortalecimiento del sistema de salud.
También ha insistido en impulsar el desarrollo regional y mantener una política de disciplina en el manejo de las finanzas públicas. Durante la campaña ha destacado su intención de gobernar con independencia de los partidos tradicionales y ha recibido expresiones públicas de respaldo por parte del presidente estadounidense Donald Trump.
“El Tigre”, le apuesta a la autoridad, a cambiar la política de “siempre” y lograr una “Patria Milagro”, soportado en una estrecha relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en su más reciente mensaje de apoyo al candidato pidió expresamente votar por él. “Debido a sus grandes logros y su apoyo político, es un honor para mí brindarle a Abelardo mi respaldo total. ¡Salgan a votar por el Tigre Abelardo de la Espriella! ¡Él no defraudará al maravilloso pueblo de Colombia! ¡Alcanzará nuevas cotas de grandeza!”, sostuvo Trump.
De La Espriella cerró su campaña con distintos actos multitudinarios, el último de ellos en Buga, en el Valle del Cauca. El candidato ha dicho que, si llega a la Casa de Nariño, tiene listos 90 decretos para hacerles frente a los principales problemas del país. También ha señalado que inyectará 10 billones de pesos para mejorar el acceso a la salud, pero ese sería el arranque inicial para activar los servicios médicos detenidos para millones de colombianos que debieron suspender sus tratamientos médicos. Unos pacientes han resistido la crisis, otros fallecieron exigiendo, por medio de tutelas no resueltas, su derecho a la salud.
La apuesta de Iván Cepeda

Por su parte, Cepeda cuenta con el apoyo del presidente Petro, quien aún hoy no ha reconocido los resultados de la primera vuelta presidencial, en un hecho inédito en la historia reciente del país.
Cepeda propone dar continuidad a políticas impulsadas durante el gobierno de Gustavo Petro, con énfasis en mantener estrategias de diálogo con actores armados dentro del marco de la denominada “paz total”.
En materia de corrupción, aunque ha mantenido un prudente silencio sobre los escándalos del Gobierno Petro, el candidato propuso crear un sistema nacional anticorrupción liderado por el exministro Iván Velásquez, a imagen y semejanza de lo que hizo en Guatemala.
Durante la campaña también generó debate por sus posiciones sobre una eventual reforma constitucional, tema sobre el cual ha emitido declaraciones que han dado lugar a diversas interpretaciones.
Y es que Cepeda, de un momento a otro, se bajó de su propuesta de convocar a una asamblea nacional constituyente para modificar la Constitución de 1991, algo que Petro y su partido venían impulsando. Sin embargo, las dudas persisten por las respuestas ambiguas del candidato en entrevistas que, en todo caso, dejaron la puerta abierta a esa polémica iniciativa. En Noticias RCN, Iván Cepeda dijo que “la realidad política puede cambiar” y soltó un lacónico “no sé” cuando le preguntaron si definitivamente, en un eventual gobierno suyo, habría o no una constituyente.
En su propuesta programática, el candidato del Pacto Histórico hace énfasis en fortalecer la inversión social y profundizar la apuesta del “cambio” de Petro.
Políticamente, Cepeda tiene como aliados, entre otros, a Ernesto Samper, elegido presidente con dineros del cartel de Cali; a Timochenko, el último jefe de las Farc; y a Claudia López. Ella, antes de unirse a Cepeda, aseguró que era un despropósito que el candidato pudiera ser elegido por los grupos criminales y habló de cinco millones de votos que estas organizaciones armadas podrían ponerle a su favor, en las regiones, constriñendo el voto. A pesar de todo eso, Claudia está ahora con Cepeda y de esa manera regresó al petrismo.
Una campaña atravesada por la controversia

El proceso electoral ha estado acompañado por un clima de fuerte confrontación política. Entre los episodios más comentados figuran denuncias judiciales, cuestionamientos sobre el papel de distintos líderes políticos, debates sobre la transparencia electoral y preocupaciones relacionadas con la seguridad durante la jornada de votación.
Así mismo, diversos actores han hecho llamados públicos a respetar los resultados oficiales y a preservar la estabilidad institucional, independientemente del desenlace de las urnas.
Expectativa por el desenlace y llamado al respeto democrático
Aunque Iván Cepeda acepto los resultados de la primera vuelta, una semana después, hay una inquietud entre millones de colombianos: ¿el candidato del Pacto Histórico y el presidente Petro aceptarán los resultados de la contienda si gana De La Espriella?
Según ha dicho el registrador Hernán Penagos, se espera que hacia las 6:00 p. m. el preconteo permita saber quién reemplazará a Petro en la Casa de Nariño. En paralelo, organismos nacionales e internacionales seguirán de cerca el desarrollo de la jornada.
En los territorios, los grupos criminales han sido protagonistas de cara a la votación del domingo. Mientras abundan las denuncias de las presiones con fusiles a los ciudadanos para que voten por Cepeda, el Gobierno, en cabeza del ministro de Defensa, niega que eso sea verdad, a pesar de las denuncias de ciudadanos, Gobernadores y Alcaldes.
Lo cierto es que la primera vuelta presidencial dejó una votación atípica por el candidato del Gobierno en las zonas más violentas.
Todo esto, más las protestas que hubo luego del triunfo de De la Espriella el 31 de mayo, tienen en alerta a las Fuerzas Armadas y a los mandatarios locales y regionales, que buscarán contener cualquier alteración del orden público que se salga de la protesta pacífica.

Ante la pregunta de un reportero sobre qué pasaría si el presidente Petro desconocía los resultados de las elecciones el 21 de junio, el comandante de las Fuerzas Militares, el general Hugo López, respondió: “Hay que remitirse a la Constitución y a la ley; el artículo 217 es muy claro, las Fuerzas Militares tienen una función por cumplir”.
Más allá del resultado, la elección representa un momento clave para la democracia colombiana. El respeto por la voluntad expresada en las urnas y por los mecanismos institucionales será determinante para garantizar una transición ordenada y fortalecer la confianza ciudadana en el sistema electoral.
Con dos proyectos políticos enfrentados y un país que demanda respuestas urgentes, la decisión de este domingo marcará el inicio de una nueva etapa para Colombia.
Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda libran la batalla final por la Presidencia de Colombia, este 21 de junio y en las urnas se sabrá qué camino, para el futuro de la patria, desean los colombianos.
































