Por Lola Portela
El Consulado de Israel en Colombia entregó una planta de tratamiento de agua con tecnología israelí en la vereda Santa Bárbara, zona rural del municipio de Bojacá, Cundinamarca, con el objetivo de ampliar el acceso a agua potable y mejorar las condiciones sanitarias y de vida de la comunidad.
La iniciativa responde a una necesidad fundamental: garantizar agua segura para el consumo humano. Más allá de la instalación de un equipo, el proyecto representa una inversión directa en salud pública, calidad de vida y bienestar comunitario, al contribuir a la reducción de riesgos sanitarios y al fortalecimiento de las condiciones básicas de la población rural.

Gracias a esta donación, cerca de 500 habitantes de la vereda Santa Bárbara contarán con acceso a agua de mejor calidad. La planta también tendrá un impacto positivo en la Institución Educativa Rural Barroblanco, ubicada en la misma vereda, beneficiando tanto a estudiantes como a docentes.
La tecnología implementada tiene su origen en desarrollos médicos que posteriormente fueron adaptados al tratamiento de agua. Su sistema de filtración, inspirado en mecanismos de alta precisión utilizados en el ámbito de la salud, permite retener contaminantes, bacterias y partículas microscópicas, logrando un proceso de purificación de alta calidad.

Además, el modelo incorpora un enfoque de economía circular, al dar un nuevo uso a componentes que originalmente tenían aplicación médica, transformándolos en una solución tecnológica para facilitar el acceso a un recurso esencial. Este proceso contribuye a un uso más eficiente de los recursos y a la reducción de residuos.
Israel, reconocido internacionalmente por su experiencia en gestión eficiente del agua en contextos de escasez, continúa compartiendo conocimiento y tecnología para enfrentar desafíos ambientales comunes. Esta cooperación con Colombia se enmarca en una visión compartida sobre la seguridad hídrica, la sostenibilidad y el fortalecimiento de capacidades locales.

La entrega fue posible gracias al trabajo conjunto entre Cadena Colombia, Keren Kayemet LeIsrael, NUF, Plantador y la Alcaldía de Bojacá, en un esfuerzo articulado entre el sector público, organizaciones aliadas y tecnología puesta al servicio de las comunidades.
Uno de los pilares del proyecto es su sostenibilidad. La iniciativa contempla la operación y el mantenimiento local de la planta, con el objetivo de asegurar su funcionamiento continuo y un impacto duradero. Si bien la tecnología es un componente clave, el compromiso de la comunidad y de las instituciones locales será determinante para garantizar sus beneficios a largo plazo.

































