Por Lola Portela
Donald Trump recibe hoy a Gustavo Petro en la Casa Blanca para intentar consolidar su hoja de ruta hacia América Latina en un encuentro cargado de simbolismo político y alto voltaje diplomático. La reunión enfrenta a dos mandatarios con visiones ideológicas opuestas y con antecedentes recientes de fuertes cruces públicos.
El presidente de Estados Unidos busca aprovechar la cita para reforzar los argumentos que sostienen su política regional: la captura de Nicolás Maduro, la ofensiva contra los carteles del narcotráfico y el endurecimiento de las medidas contra la inmigración indocumentada.
La reunión representa un hecho geopolítico inesperado que podría derivar tanto en un choque diplomático como en un inusual ejercicio de convivencia política en medio de las tensiones que atraviesan América Latina.
Una visita atípica y con fuerte hermetismo
Cuando la Casa Blanca recibe a un aliado, el protocolo habitual incluye un anuncio formal a corresponsales extranjeros, reunión en el Salón Oval, conferencia de prensa y almuerzo de trabajo.
Sin embargo, en el caso de Petro el esquema es distinto: se le indicó presentarse en Pennsylvania Avenue 1660 a las 11.00 (hora de Washington), la reunión será en el despacho presidencial y no habrá acceso para los medios.
Trump destacó previamente lo que interpreta como un cambio en el tono político del mandatario colombiano tras la captura de Maduro en Caracas.
“Tengo ganas de verlo. Vamos a hablar de drogas, porque enormes cantidades de drogas salen de su país”, dijo Trump.
Y agregó con ironía: “Era ciertamente crítico antes, pero, de alguna manera, después del ataque a Venezuela se convirtió en alguien muy amable”.
En la jerga política de Washington, esto implica que, si Petro mantiene un tono moderado, Trump podría mostrarse distendido durante la reunión. De lo contrario, el encuentro podría escalar hacia un escenario de confrontación similar al que protagonizó con Volodimir Zelenski en negociaciones pasadas.

Narcotráfico: el punto más sensible de la agenda
La principal preocupación de Trump gira en torno al crecimiento del narcotráfico en Colombia. Datos de la ONU indican que el país cuenta con cerca de 253.000 hectáreas de cultivos destinados a la producción de cocaína, una cifra récord.
Actualmente, la producción potencial ronda las 3.300 toneladas anuales, casi nueve veces más que en 2012, cuando la cooperación entre Washington y Bogotá había logrado reducir la producción tras más de una década de fumigación sistemática.
Trump buscará que Colombia retome niveles de combate similares a los de ese período.
“Colombia es una guarida de drogas. Lo ha sido durante mucho tiempo”, afirmó el mandatario estadounidense.
Luego endureció su postura al referirse a Petro:
“Ahora tienen un líder terrible, un tipo malo, un matón”.
La respuesta de Petro y el choque por Maduro
Petro ha cuestionado abiertamente la captura de Maduro, planteando que vulnera la soberanía venezolana.
“Sin base legal para realizar una acción contra la soberanía de Venezuela, la detención se convierte en secuestro”, escribió en X.
Y agregó:
“Lo hecho por Donald Trump es aberrante. Han destruido el estado de derecho a nivel mundial y han pisoteado la soberanía de Latinoamérica y el Caribe”.
Una reunión breve para una agenda explosiva
Está previsto que al encuentro asistan el secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller colombiana, Rosa Villavicencio.
El protocolo asignó apenas 45 minutos para la reunión, un tiempo acotado frente a la complejidad de los temas: narcotráfico, seguridad regional, Venezuela y política migratoria.
La incógnita central será el tono del diálogo. En privado, Trump y Petro podrían profundizar sus diferencias. Pero también existe la posibilidad de que la reunión siente un precedente de coexistencia política entre dos modelos ideológicos enfrentados en el escenario latinoamericano.































