En el corazón del Vaupés, donde la selva enseña paciencia y la comunidad valora la palabra sincera, el liderazgo se construye con hechos. Así es el caminar del señor coronel Andrés Felipe Ardila Valderrama, un comandante que no dirige desde la distancia, sino desde el ejemplo.

Cada jornada, su presencia se traduce en motivación para el personal policial: una voz firme que impulsa, una guía constante que recuerda que portar el uniforme es, ante todo, un acto de servicio. Su liderazgo inspira porque escucha, orienta y reconoce el esfuerzo de hombres y mujeres que, día a día, enfrentan los retos propios de un territorio diverso y exigente.

Pero su mando no se queda en los cuarteles. El coronel Ardila Valderrama ha demostrado que la verdadera seguridad se construye de la mano de la comunidad. Camina los barrios, dialoga con líderes indígenas y sociales, y pone a la Policía Nacional del lado de la gente, entendiendo sus necesidades, respetando su cultura y fortaleciendo la confianza como pilar fundamental de la convivencia.

En el Vaupés, su liderazgo no solo dirige operaciones: inspira vocaciones, fortalece valores y renueva el compromiso institucional. Porque cuando un comandante cree en su gente y en su comunidad, el resultado es un departamento más unido, más seguro y con esperanza.

Bajo su orientación, el servicio policial se vive con dignidad, cercanía y humanidad. Un liderazgo que deja huella, que motiva y que demuestra que servir al Vaupés es un honor y una responsabilidad compartida
































