Por Lola Portela
“Ni la valentía de los manifestantes es suficiente para derribar al régimen, ni una acción exterior garantiza el éxito”, es lo que opinan los expertos, frente a la delicada situación en Irán.
La República Islámica de Irán cumple este jueves 15 de enero una semana con el acceso bloqueado al internet global y con las comunicaciones internas limitadas, una medida tomada para detener las protestas que sacuden el país desde hace 19 días.
Se trata del mayor periodo de desconexión con el mundo exterior vivido hasta ahora por el país persa y justificado por las autoridades iraníes como la única manera de detener unas protestas alentadas por Estados Unidos e Israel para justificar “una intervención en el país”. Muchos iraníes no comparten esa justificación: “Cortan internet cada vez que van a matar gente”, dice un residente en Teherán.
Las fuerzas de seguridad iraníes han matado al menos a 3.428 manifestantes durante la represión de las protestas, según informó la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega. La organización añadió que más de 10.000 personas han sido detenidas, aunque otras ONG elevan esa cifra hasta las 18.000.

IHR explicó que el aumento del número verificado de víctimas se debe a nueva información recibida de los ministerios iraníes de Sanidad y Educación, y precisó que al menos 3.379 de las muertes se produjeron durante el punto álgido del movimiento de protesta, entre el 8 y el 12 de enero.
“Tras la matanza masiva de manifestantes en las calles en los últimos días, el poder judicial de la República Islámica amenaza ahora con ejecuciones a gran escala“, declaró en un comunicado el director de IHR, Mahmood Amiry-Moghaddam. “La comunidad internacional debe tomarse estas amenazas muy en serio, ya que funcionarios del régimen cometieron crímenes similares en la década de 1980 para aferrarse al poder”, añadió.
Estas declaraciones se produjeron después de que el jefe del Poder Judicial iraní advirtiera el miércoles 14 de enero de la celebración de juicios rápidos y posibles ejecuciones contra los detenidos en las protestas, pese a las reiteradas advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, de que Estados Unidos podría responder militarmente si continúan las muertes de manifestantes.
El miércoles, se celebró un funeral multitudinario por unos 100 miembros de las fuerzas de seguridad, muertos durante las protestas. Decenas de miles de personas asistieron al acto, portando banderas iraníes y fotografías del líder supremo, Alí Jamenei.

Los féretros, cubiertos con banderas nacionales, estaban apilados en varias filas y adornados con rosas rojas y blancas, junto a fotografías enmarcadas de los fallecidos. Mientras tanto, el miedo persistía en las calles. Agentes de seguridad vestidos de paisano seguían patrullando algunos barrios, aunque la Policía antidisturbios y miembros de la milicia Basij parecían haber regresado a sus cuarteles.
Los países advierten a sus ciudadanos sobre la situación en Irán
Varios países están advirtiendo a las personas que eviten viajar a Irán o que salgan de inmediato debido a la represión de las protestas contra el gobierno en ese país. A continuación, las medidas más recientes adoptadas hoy:
Estados Unidos: parte del personal en la mayor base militar estadounidense en Medio Oriente ha sido instado a abandonar la ubicación en Qatar como “precaución”, dijo a CNN un funcionario de Estados Unidos. Ayer, el presidente Donald Trump recomendó a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en Irán que abandonen el país.
Qatar: el gobierno qatarí informó que “continúa implementando todas las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad y protección de sus ciudadanos y residentes”, poco después de que Estados Unidos instara a parte de su personal a salir de la Base Aérea de Al-Udeid.
Italia: el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia instó a sus ciudadanos a abandonar Irán y señaló que está tomando medidas para proteger a sus militares en Medio Oriente, incluyendo Iraq y Kuwait.
Alemania: las autoridades alemanas recomendaron a las aerolíneas evitar el espacio aéreo iraní ante el posible uso de “armamento antiaéreo”. Además, la aerolínea alemana Lufthansa anunció que solo operará vuelos diurnos hacia y desde Tel Aviv y Amán.
Reino Unido: el Gobierno británico anunció que su embajada en Teherán ha sido cerrada temporalmente y que todo el personal ha sido retirado de Irán. La Oficina de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo (FCDO, por sus siglas en inglés) también ha desaconsejado todo viaje a Irán.
España: España recomendó a sus ciudadanos abandonar Irán utilizando “cualquier medio disponible” y ha desaconsejado firmemente viajar al país.
Arabia Saudita: la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita pidió “mayor precaución” a los ciudadanos estadounidenses y a su personal, alentándolos a limitar los “viajes no esenciales a cualquier instalación militar en la región”.
India: la embajada de la India en Teherán ha aconsejado a los ciudadanos indios que abandonen Irán “por cualquier medio disponible”. El Gobierno indio también ha recomendado enfáticamente a sus nacionales evitar viajar a ese país. Air India, por su parte, anunció que sus vuelos en la región serán desviados.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre, inicialmente por el colapso de la moneda rial, en un contexto en el que la economía del país está gravemente afectada por las sanciones internacionales, en parte relacionadas con su programa nuclear.































