Por Lola Portela
En redes y en medios que se supone tienen enorme credibilidad ahora resultan desinformando.
Y por eso resolvimos consultar de forma directa con un jurídico experto de Estados Unidos, quien por la delicadeza del proceso pidió reservar su nombre.
En Colombia un reciente titular de El Espectador sostiene que Estados Unidos “admitió” que el Cartel de los Soles no existía. Esa afirmación es falsa por inducción: no informa, confunde. “El Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) no negó la existencia del entramado criminal ni rebajó las acusaciones; hizo exactamente lo contrario: ajustó técnicamente la acusación para fortalecerla en juicio”, nos explican.
1) La trampa del titular
Decir que EE. UU. “admite que no existía un cártel” sugiere tres ideas equivocadas:
- Que todo fue exagerado,
- Que no había narcotráfico organizado,
- Que Nicolás Maduro sería apenas “corrupto”.
Desde el punto de vista jurídico, esa lectura es incorrecta. El cambio no es una rectificación histórica ni una absolución implícita; es una decisión procesal.

2) Qué dice realmente el indictment
“La acusación del DOJ sostiene que Nicolás Maduro participó, protegió y perpetuó un sistema criminal desde el Estado venezolano, en el que civiles, militares y servicios de inteligencia se enriquecían con el narcotráfico, bajo un sistema de patrocinio criminal conocido como Cartel de los Soles”.
Y agrega el experto consultado: “La fiscalía federal no necesita probar la existencia formal de una organización con nombre, estatutos o jerarquías rígidas para acreditar:
- Conspiración,
- Narcotráfico agravado,
- Uso del aparato estatal para fines criminales,
- Responsabilidad penal individual”.
Y para ser más concretos nos explica que: “En el derecho penal federal estadounidense, esto fortalece la acusación: reduce flancos probatorios innecesarios y concentra el caso en hechos y responsabilidades concretas.
3) Corrupción vs. narcotráfico: una falsa disyuntiva
“El titular intenta separar “corrupción” de “cártel de droga”, como si fueran categorías excluyentes. El propio expediente muestra lo contrario: la corrupción fue el mecanismo para proteger y facilitar el narcotráfico. Son partes del mismo esquema criminal, no alternativas.”
4) Por qué el DOJ ajusta el lenguaje
En juicio:
- Los nombres simbólicos sobran,
- Los hechos probados mandan,
- El delito no desaparece porque se depure una etiqueta,
- La responsabilidad no se diluye por evitar un debate semántico.
El ajuste del lenguaje busca blindar jurídicamente el caso, no debilitarlo.
Conclusión
Estados Unidos no absolvió a nadie.
No negó el narcotráfico.
No “rebajó” el caso.
Hizo lo contrario: lo reforzó. “Presentar este ajuste técnico como una admisión de inexistencia es desinformar. Y cuando se confunde deliberadamente al público en un proceso penal de esta magnitud, no se trata de un simple error periodístico, sino de una distorsión grave de la realidad jurídica”.
Los hechos siguen intactos. El proceso avanza. Y es fundamental entender que los titulares engañosos no cambian los expedientes.

































