Por Lola Portela
Aunque todavía no es candidata oficial, María Fernanda Cabal apareció en la más reciente medición de AtlasIntel & Bloomberg – Latam Pulse, Colombia (noviembre 2025), una de las encuestadoras consideradas entre las más precisas de América y que suele ofrecer una fotografía detallada del panorama político colombiano. En su análisis, la firma incluyó a Cabal dentro de un grupo selecto de líderes nacionales, compuesto en su mayoría por expresidentes y figuras de alto reconocimiento.
Los resultados resaltan por sí solos: aun como precandidata, Cabal se consolida como la favorita del Centro Democrático, es vista como repersenta el legado del Uribismo, los valores de su partido, y quien protege la democracia, desde la familia misma, y alza la voz en protección por los menos favorecidos: levanta su voz frente a la injusta probreza de la mayoría de los colombianos, y en analisis para los encuestados jóvenes les es favorable. Por eso, en el estudio alcanza la sexta imagen positiva más alta, compartiendo el listado con dos expresidentes, un alcalde en ejercicio y dos candidatos presidenciales. Una aparición que deja en el aire una pregunta inevitable: si su desempeño es así antes de la contienda oficial, ¿qué podría ocurrir si llega a ser la candidata formal de su partido?






Además la medición Latam Pulse de AtlasIntel y Bloomberg deja en evidencia la imagen negativa del actual gobierno de Gustavo Petro y los retos que debe enfrentar el nuevo presidente electo en el 2026, como por ejemplo la caída de confianza económica, entre otros:
Colombia entra en “modo preocupación”: caída en confianza económica y fuerte malestar social marcan la encuesta Atlas–Bloomberg de noviembre
Desaprobación al gobierno Petro continúa alta, crece la percepción de riesgo político y la economía es vista como el mayor desafío para las familias colombianas.
Y es que en la más reciente medición Latam Pulse de AtlasIntel y Bloomberg —una encuesta nacional aplicada a 3.078 adultos entre el 22 y el 27 de noviembre de 2025— se revela un país inquieto, dividido y con un fuerte cansancio frente al rumbo económico del último año.
Aunque el estudio mide múltiples dimensiones políticas y sociales, el mensaje general es claro: Colombia atraviesa un momento de pesimismo económico y desconfianza hacia las instituciones, lo que agrava la polarización.
Aprobación presidencial: un país que no acompaña al Gobierno
El sondeo muestra que la desaprobación del presidente Gustavo Petro supera ampliamente la aprobación.
Aunque el informe incluye series históricas, la fotografía actual muestra que el Gobierno llega a finales de 2025 con una opinión pública mayoritariamente crítica.
Los cruces demográficos indican que:
- El apoyo al Gobierno es más alto entre jóvenes y estratos bajos, aunque aún insuficiente para revertir la tendencia negativa.
- En contraste, las personas de mayor edad y los estratos medios y altos son los más escépticos sobre la gestión presidencial.
La evaluación general del Gobierno refleja un patrón similar: predomina la percepción de un desempeño “malo” o “muy malo”, confirmando que el desgaste político continúa.
Riesgo político: aumentan los temores por inestabilidad y conflicto social
Uno de los datos más sensibles del informe es el Índice Atlas de Riesgo Político, que agrupa tres áreas:
inestabilidad institucional, conflicto social y criminalidad/corrupción.
La lectura del mes muestra un riesgo elevado y sostenido, producto de:
- Desconfianza en las instituciones, particularmente en la justicia y el Congreso.
- Temor a protestas y tensiones sociales, que las personas consideran probables en los próximos seis meses.
- Sensación de inseguridad ligada al crimen organizado y la corrupción.
En términos simples: los colombianos sienten que el país está en un punto frágil, tanto social como institucionalmente.
Economía: la confianza del consumidor sigue en rojo
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) continúa en terreno negativo. Tanto la situación actual como las expectativas a seis meses son desfavorables.
¿Qué significa esto?
- Las familias sienten que su bolsillo está más golpeado que antes.
- La percepción del mercado laboral es negativa.
- La mayoría cree que la economía del país no mejorará en el corto plazo.
Esto explica que la intención de compra de bienes duraderos —electrodomésticos, carros, vivienda— esté en niveles bajos.
En resumen: los colombianos están aplazando decisiones económicas importantes, un síntoma clásico de pesimismo.
Inflación: los ciudadanos sienten que los precios siguen altos
Aunque la inflación oficial ha venido moderándose, la encuesta muestra que la percepción ciudadana es muy distinta:
- La gente cree que la inflación de los últimos seis meses fue alta.
- Y anticipa que los precios seguirán subiendo en el próximo semestre.
La inflación, más que un dato técnico, es un sentimiento cotidiano: el mercado, el arriendo, los servicios. Y ahí, el estudio evidencia malestar persistente.
¿Cuál es el principal problema del país? La economía, lejos por encima de todo
En la lista de preocupaciones nacionales, la encuesta confirma una tendencia ya consolidada:
- Economía y costo de vida
- Inseguridad
- Corrupción
La secuencia es reveladora: los tres temas de mayor preocupación están directamente conectados con la vida diaria.
Imagen de líderes: desgaste generalizado pero con diferencias
El estudio evalúa la imagen de figuras clave de la política colombiana, mostrando un patrón común: predomina la opinión negativa, aunque en distintos niveles.
- Gustavo Petro mantiene una imagen desfavorable creciente.
- Francia Márquez también presenta balance negativo.
- Álvaro Uribe conserva una imagen polarizada y mayoritariamente de confrontación a sus opositores.
- Iván Duque continúa con opiniones negativas, aunque más estables.
- María Fernanda Cabal también enfrenta balances entre lo favorable y la confrontación de sus opositores, y tendría que ver con ser la líder mujer más fuerte de la oposición. Además, quien representa y defiende los valores del Centro Democrático y el legado de Uribe.
En conjunto, el panorama revela un país fatigado y fuertemente dividido por la clase política. Por lo mismi, el estudio no evidencia figuras con imagen claramente positiva.
Diferencias generacionales: el país joven es más optimista con su propio futuro, pero no con el de Colombia
Uno de los apartados más interesantes del informe es el contraste generacional.
Los jóvenes:
- Valoran más la familia que la carrera al definir el “éxito”.
- Tienen una visión ligeramente más optimista de su futuro financiero personal, aunque limitada.
- Ven con más esperanza las oportunidades que brindará la inteligencia artificial.
- Aun así, comparten el pesimismo general frente al futuro del país.
Los adultos y mayores:
- Son más críticos del futuro económico.
- Expresan mayor preocupación por inseguridad, deudas y falta de oportunidades.
- Ven con más recelo la tecnología y los cambios sociales.
En conclusión: el pesimismo es transversal, pero los jóvenes conservan algo más de esperanza personal, no nacional.
Conclusión: un país desconfiado, preocupado y cansado
La encuesta Atlas–Bloomberg de noviembre 2025 dibuja un escenario claro:
- Desconfianza en el Gobierno
- Malestar económico generalizado
- Riesgo político creciente
- Clima social tenso
- Líderes políticos nuevos con retos enormes, y varios con imagen deteriorada
- Un futuro que la ciudadanía ve incierto
No es un panorama de crisis inmediata, pero sí de malestar profundo, el tipo de sensación que tiende a alimentar protestas, exigir cambios políticos y mayor polarización.
































