Inicio #POLÍTICA Lester Toledo: la mano oscura que divide al Centro Democrático desde adentro

Lester Toledo: la mano oscura que divide al Centro Democrático desde adentro

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Por Lola Portela

El uribismo atraviesa su mayor crisis interna en una década. Entre acusaciones de manipulación, asesorías extranjeras y fracturas ideológicas, todas las miradas apuntan al estratega venezolano Lester Toledo, señalado de operar tras bambalinas para dividir al partido de oposición más fuerte de Colombia.

Un partido en crisis: el uribismo en su punto de quiebre

A pocos meses de definir su candidato presidencial para 2026, el Centro Democrático —históricamente el bastión de la oposición al comunismo en Colombia— enfrenta una batalla interna que amenaza con implosionar su estructura.

La encuestadora AtlasIntel, encargada de realizar el sondeo para elegir al candidato único del partido, se retiró del proceso alegando “riesgo reputacional”, dejando al descubierto tensiones, sospechas y denuncias de manipulación política.

En el centro de la tormenta aparece un nombre que resuena cada vez más fuerte: Lester Toledo, un consultor venezolano que, según varias voces dentro del uribismo, estaría moviendo los hilos de una estrategia para fracturar al partido desde adentro.

¿Quién es Lester Toledo?

Toledo fue dirigente del partido Voluntad Popular en Venezuela, fundado por Leopoldo López, y asesor de figuras como David Smolansky. Hoy se presenta como consultor político y director de la firma Salto Ángel Consulting, con experiencia en campañas en varios países de América Latina.

Sin embargo, sus pasos por la política regional han estado acompañados de polémicas. En El Salvador, sus servicios como asesor generaron rechazo, y en Venezuela se le vincula con sectores de la oposición que, según críticos, terminaron favoreciendo la consolidación del régimen de Nicolás Maduro.

Aunque en Colombia y ante los medios Toledo, expresa estar preocupado por su reputación e imagen, no esta tan limpia.

 El empresario estadounidense Marvin Autry, figura importante en el estado de Texas e integrante de la ONG “Project Cure”, denunció a Toledo por robarle, mediante engaño y fraude, un total de 25.000 dólares, que le pagó personalmente para asegurar el envío de un contenedor con insumos y equipos médicos valorados en 500.000 dólares para el Hogar Clínica San Rafael en Maracaibo, estado Zulia, en Venezuela.

Toledo habría engañado a este empresario, a quien abordamos, y precisó que “usaron la fachada de ser el “coordinador internacional” de la supuesta ayuda humanitaria que promocionó Juan Guaidó en Cúcuta, Colombia, al hacerse pasar también como supuesto “presidente encargado” de Venezuela”.

En Colombia, Lester Toledo trabaja actualmente con el precandidato Miguel Uribe Londoño, padre del fallecido senador Miguel Uribe Turbay, y su influencia en la campaña es motivo de creciente controversia.

La fractura con AtlasIntel: el punto de inflexión

El conflicto se desató cuando Miguel Uribe Londoño cuestionó públicamente la imparcialidad de AtlasIntel, asegurando que sus resultados favorecerían a su rival interna María Fernanda Cabal.

Y es que Maria Fernanda Cabal sí es su rival más fuerte, según la encuesta realizada por Guarumo y EcoAnalítica, al iniciar noviembre “TRACKING DIGITALRUMBO A LA CASA DE NARIÑO, con corte a 31 de octubre 2025”, conforme a título del estudio.

La senadora Cabal figura también entre los precandidatos más mencionados en la conversación digital de cara a las elecciones presidenciales de 2026, según el análisis del Observatorio de Mercadeo de la Universidad Ean. El Observatorio de Mercadeo (Odem) de la Universidad Ean  presentó un análisis exhaustivo sobre la conversación digital en torno a los aspirantes presidenciales de Colombia para 2026, basado en más de 95.000 menciones generadas por 34.400 autores entre el 1 de mayo y el 31 de octubre de 2025.

Y en ese contexto, Miguel Uribe Londoño, seguramente bajo asesoría de Lester Toledo,  envió una carta al director del partido, Gabriel Vallejo, con fecha 6 de noviembre, donde señalaba presuntos “sesgos” y “conflictos de interés” por parte de la encuestadora. Poco después, AtlasIntel anunció su retiro del proceso.

Esa decisión generó una ola de reacciones. Las bases y los seguidores de Cabal a nivel nacional, una de las figuras más fuertes del uribismo, responsabilizan a Toledo de estar detrás de la presión contra la firma brasileña y se da incio a la denuncia de la injerencia de asesores extranjeros en los asuntos internos del partido.

Una estrategia de infiltración: la “quinta columna” del uribismo

El concejal paisa Andrés “Gury” Rodríguez también ha alzado la voz. Según él, Toledo hace parte de un grupo de asesores venezolanos que “han intentado socavar al Centro Democrático desde su interior”.

Rodríguez compara la situación con una teoría clásica de guerra política: la “quinta columna”, es decir, infiltrarse dentro de una organización para destruirla desde adentro.

Estos son los señores oscuros que están detrás del señor Miguel Uribe y que pretenden destruirlo todo, en cabeza de un tipo nefasto que se llama Lester Toledo”, afirmó el concejal.

Y es que Andrés Rodríguez también recordó que Toledo habría estado vinculado a la campaña de Albert Corredor, aliado del exalcalde Daniel Quintero, y cercano al bloque político de izquierda que apoya a Carlos Caicedo, en el Magdalena.

Un déjà vu venezolano

Lo que hoy vive Colombia recuerda inevitablemente lo que sucedió en Venezuela hace una década. La división interna de la oposición —entre Henrique Capriles, Leopoldo López y María Corina Machado— abrió el camino para que el chavismo se consolidara en el poder.

Machado, con el tiempo, entendió que la única salida era unir a la nación mediante movilización ciudadana y resistencia pacífica. Pero la lección llegó tarde: la división ya había servido al régimen.

La historia, advierten analistas, podría repetirse en Colombia. Un Centro Democrático fracturado dejaría a la oposición sin un frente sólido para enfrentar al proyecto político que hoy gobierna desde la Casa de Nariño.

El futuro del Centro Democrático

Al partido le toca recomponer la confianza, en los electores, y hasta en sus más fieles defensores.
Miguel Uribe Londoño propone que la nueva encuesta se realice bajo “mecanismos transparentes y técnicos”. Sin embargo, ya la encuesta perdió confianza, y no habría tiempo. Además porque Uribe Londoño ha contratado con al menos 7 de ellas. Y la idea deq que fuera  externa, era para lograr imparcialidad total, con los participantes. Y quedó en evidencia, tanto en la carta enviada por Uribe Londoño, al director del partido Vallejo y según entrevista de Toledo que la campaña de Miguel Uribe Londoño sí abordó a Atlas Intel, aunque luego lo han negado. 

La desconfianza crece. Cada día surgen nuevas denuncias sobre dinero extranjero, manipulación de encuestas y operaciones de descrédito interno.

El nombre de Lester Toledo sigue rondando el debate, como símbolo de la división que amenaza con destruir al uribismo desde sus entrañas.
Porque, como dice una voz dentro del partido:

“Cuando el enemigo no puede destruirte desde afuera… te infiltra”.

El Centro Democrático enfrenta un dilema histórico: mantener su unidad o caer en la trampa de la división. Y en esa batalla, la figura de Lester Toledo se erige como el personaje más polémico, un estratega que, entre sombras, parece jugar un papel clave en el destino de la oposición colombiana y por ende en la democracia de Colombia.