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¿Por qué Israel está bombardeando Gaza de nuevo, y qué pasará con el cese al fuego?

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Por Lola Portela

Aviones de combate israelíes lanzaron este martes 18 de marzo una oleada de bombardeos sobre la Franja de Gaza, poniendo fin a una frágil tregua, que se mantenía prácticamente intacta desde enero.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó en televisión que su país ha reanudado los ataques sobre Gaza con “toda su fuerza” y aseguró que es “solo el comienzo”, añadiendo que los combates continuarán hasta lograr sus objetivos bélicos.

El primer ministro de Israel acusó a Hamás de rechazar las propuestas israelíes para las negociaciones de alto el fuego e indicó que, a partir de ahora, “las negociaciones solo se realizarán bajo fuego”.

Fuentes militares israelíes le han referido a la prensa local que en los últimos días, han identificado un aumento de la actividad de Hamás para reagrupar sus fuerzas.

Las razones de Netanyahu para reanudar la ofensiva han generado controversias internas y externas.

El Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas israelí acusó al gobierno de perpetrar “un completo engaño” al desmarcarse de un acuerdo “que podría haber devuelto a todos a casa”.

Otras voces críticas y de oposición sugieren que los ataques israelíes son un intento de Netanyahu de distraer la atención de las graves acusaciones por corrupción que enfrenta en su propio país.

Entre tanto, Israel y Hamás mantienen una disputa sobre quién es el responsable del fracaso de los recientes esfuerzos, para avanzar en el alto el fuego.

¿Qué pasó con las negociaciones del alto el fuego?

El acuerdo de alto el fuego del 19 de enero se negoció durante muchos meses con la mediación de Estados Unidos, Qatar y Egipto, y resultó en un detallado plan de tres fases sobre cómo debería avanzar la tregua.

En la primera fase, Hamás liberó a 33 rehenes a cambio de que Israel excarcelara a unos 1.900 prisioneros palestinos y permitiera la entrada de ayuda humanitaria y otros bienes a la Franja de Gaza.

Tras el alto el fuego y el regreso de miles de gazatíes desplazados a sus hogares, Hamás e Israel debían iniciar el diálogo para la segunda fase.

Las partes habían acordado que las negociaciones de la segunda fase incluirían la liberación de todos los rehenes restantes, así como la retirada total de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza, lo que llevaría al fin permanente de la guerra.

La primera fase finalizó el 1 de marzo, pero las negociaciones para la siguiente etapa no avanzaron.

En su lugar, Israel impuso una suspensión total de toda la ayuda que entraba en Gaza, lo que provocó una alarma internacional generalizada, y aseguró respaldar una nueva propuesta elaborada por Estados Unidos.

La semana pasada, las delegaciones de Israel y Hamás se reunieron en Qatar para negociar el progreso del alto el fuego, y el enviado estadounidense, Steve Witkoff, presentó su nueva “propuesta de transición” que habría extendido la primera fase, ya expirada.

Más rehenes regresarían a casa, a cambio de la liberación de más prisioneros palestinos, pero se retrasarían las negociaciones sobre el fin permanente de la guerra.

Este es un elemento central del fracaso de la tregua. Los dos objetivos clave de Israel —devolver a los rehenes y derrotar a Hamás— no son totalmente alcanzables a la vez.

Hamás, siendo realistas, tiene una sola carta que jugar en las negociaciones: los rehenes. No quieren liberar a más rehenes en una siguiente etapa del alto el fuego, a menos que las tropas israelíes comiencen a retirarse de la Franja de Gaza, tal y como se acordó en la tregua original.

Israel se resiste a esto. La nueva propuesta estadounidense es un intento de recuperar más rehenes, a la vez que retrasa el compromiso de poner fin a la guerra, y la cuestión de si Hamás permanecerá en el país de alguna forma.

En los últimos días Estados Unidos e Israel  presentaron la preferencia de Hamás por ceñirse a los términos del acuerdo original de alto el fuego —en lugar de renegociarlos— como una “negativa” a extender el alto el fuego.

Witkoff, por su parte acusó a Hamás de “expresar públicamente flexibilidad mientras en privado presenta demandas totalmente imposibles de aplicar, sin un alto el fuego permanente”.

¿Se viene más guerra?

A finales de febrero, funcionarios israelíes ya habían informado a la prensa local que su ejército no se retiraría de lugares clave en Gaza, violando así el acuerdo de alto el fuego.

Si bien no podemos conocer los detalles de las negociaciones llevadas a cabo a puerta cerrada, sí se sabe que la suspensión de la ayuda a Gaza por parte de Israel, hace 18 días, fue un intento de obligar a Hamás a ofrecer nuevas concesiones.

De momento, esto no funcionó. y ahora parece que Israel recurrirá a la fuerza para intentar conseguir un nuevo acuerdo, más favorable para sus líderes políticos y que ofrezca menos ganancias al grupo terrorista Hamás.

Es probable que desde ahora la situación en Gaza sea diferente a la de los dos últimos meses de tregua.

Esta mañana el ejército israelí publicó un mapa para ordenar a los palestinos abandonar una amplia zona a lo largo del perímetro de la Franja de Gaza, a donde habían regresado miles de gazatíes.

Y hay un llamamiento al servicio a 40.000 reservistas del ejército israelí. Esto, unido a los anuncios de Netanyahu, parece confirmar las informaciones de la prensa de Israel que indican que el ejército se ha estado preparando para una nueva invasión terrestre en la Franja de Gaza.

Esta mañana, el partido ultraderechista Poder Judío anunció su regreso a la coalición de gobierno; algunos de sus miembros, incluido el exministro Itamar Ben Gvir, habían dimitido en protesta por el alto el fuego. Contar con su cooperación será crucial para el gobierno en su intento de aprobar los actuales presupuestos.

Las operaciones de Israel de las últimas horas podrían interpretarse como un intento de obligar a Hamás a ceder en la mesa de negociaciones. Sin embargo, cada vez más parecen anunciar el comienzo de una feroz ola de combates, lo que afectaría tanto a las familias de Gaza como a las de los rehenes israelíes.