Por Lola Portela
Con el regreso de Donald Trump a la presidencia y el acompañamiento de figuras como Javier Milei, grandes corporaciones abandonan programas de “diversidad” e “inclusión”, a nivel global,

¿Estamos ante un cambio definitivo?
Lo verdadero es que la biología es clara: se nace hombre o mujer, independiente de las ideologías que pretenden convencer a los más incautos de lo contrario. Han tratado de imponer hasta en los medios de comunicación y en las películas, como normal, una agenda woke que hasta ha irrumpido en la privacidad de los baños de mujeres, para ser usados por hombres que dicen sentirse o identificarse de sexo femenino. Con lo cual, se expone, se vulnera, se pone en riesgo a las niñas y mujeres, en baños públicos.

Son muchas las historias de atletas femeninas que han sufrido lesiones de por vida, que han sido silenciadas y obligadas a ducharse con hombres y a competir con hombres en los campos de atletismo de todos los países.

Y es en ese contexto que el presidente de EE. UU., Donald Trump, prometió y hoy lo cumplió, al firmar este miércoles 5 de febrero una orden ejecutiva para prohibir que mujeres trans compitan en deportes femeninos y anunció que se les denegarán visados.

“En unos momentos, firmaré una histórica orden ejecutiva para prohibir que los hombres compitan en deportes femeninos. Ya era hora”, afirmó el presidente Donald Trump en la Casa Blanca durante el acto de firma de una orden en la que se refiere a las mujeres trans.
“A partir de ahora, el deporte femenino será solo para mujeres. Defenderemos con orgullo la tradición de las atletas y no permitiremos que los hombres las golpeen, las lesionen y hagan trampas contra nuestras mujeres y nuestras niñas. A partir de ahora, el deporte femenino será solo para mujeres”, afirmó el mandatario.
“Con esta orden ejecutiva, la guerra contra los deportes femeninos ha terminado”, dijo Trump en la ceremonia de firma.

La orden, titulada “Mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos”, da a las agencias federales, incluidos los departamentos de Justicia y Educación, un amplio margen de maniobra para garantizar que las entidades que reciben financiación federal cumplan el Título IX en consonancia con la visión de la administración Trump, que interpreta el “sexo” como el género asignado a alguien al nacer.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que la orden “mantiene la promesa del Título IX” y exigirá “medidas inmediatas, incluidas acciones de aplicación, contra las escuelas y asociaciones atléticas” que nieguen a las mujeres deportes de un solo sexo y vestuarios de un solo sexo.
El momento de la firma de la orden coincide con el Día Nacional de las Niñas y las Mujeres en el Deporte, y es la última de una serie de acciones ejecutivas de Trump dirigidas a las personas transgénero.